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El Escultor

Escrito por Neyebur el 24/01/2017La Compañía
Con martillo y cincel el escultor dio los últimos toques a su obra. Había dedicado incontables meses a aquella escultura.
Tras acabar de perfilarle los tentadores labios se alejó ligeramente para contemplar su obra del todo, lleno de orgullo. Los ojos entrecerrados y la nariz respingona también adornaban su bello rostro, enmarcado por la corta melena lisa. El elegante cuello llevaba a los pequeños pechos, como dos delicados frutos, junto a los brazos estilizados, acabando en las manos abiertas que parecían querer alcanzar algo. Su vientre recio era el centro de aquel cuerpo desnudo, con el precioso ombligo tallado en forma de rizo. Y justo debajo se ocultaba el monte de Venus, entre las piernas, acabando en unos pies descalzos con dedos juguetones, con una pierna alzada, como si se estuviera a punto de ponerse a caminar.
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Aquella era una visión digna de contemplar, una belleza que, si no existía, tenía que ser creada. Había soñado con aquella mujer hacía muchas noches, y, en lugar de buscarla en el mundo real, sabiendo que no encontraría a ninguna tan perfecta, decidió modelarla. Sin embargo, tras haber esculpido su visión, se sentía vacio, pues solo podía contemplarla. Poseía a su mujer ideal, creada por y para él, pero no era más que un objeto. Por ello hizo lo único que podía hacer y la besó en los mismos labios que él había cincelado.
Cerró los ojos, dejándose llevar por aquel beso, sorprendente cálido para ser una estatua, pero los abrió cuando sintió una mano jugando con su pelo. Creyó estar soñando cuando vio a su obra delante de él, tan viva como en su fantasía, con una hermosa sonrisa en el rostro que le invitaba a continuar.
La joven bajó sugerentemente del pedestal que la había contenido, pero en lugar de acercarse a su creador se alejó, caminando hacia atrás, haciéndole una señal al escultor para que la siguiera. Y así hizo él, pensando que ella quería jugar. Sin embargo su alegría y pasión se esfumaron cuando su pie dejó de responderle.
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Sintió como este se solidificaba tras pisar el pedestal en el que había estado trabajando. Aquella sensación subió por su pierna derecha, al tiempo que la izquierda también comenzaba a entumecerse desde los dedos. El terror se adueñó de él cuando notó como su miembro se volvió más rígido de lo que ya estaba por la visión de aquella mujer. Intentó hacer algo, pero para entonces ya no podía moverse por debajo del vientre, justo a la altura de su ombligo. Trato de alcanzar a la mujer, pero ella solo tuvo que apartarse un poco para evitar sus manos, mientras el resto del cuerpo sucumbía. Sus brazos se petrificaron en una actitud suplicante, tratando de tocar a la chica, al mismo tiempo que aquel efecto pasaba de su pecho y subía por su cuello hasta su rostro. Fue cuando su cabello comenzó a convertirse en piedra que decidió aceptarlo, aquello no era doloroso sino más bien placentero, sentía lo mismo que cuando había besado a la mujer. Después de petrificarse su nariz lamentó que sus ojos tuvieran que volverse también de piedra, impidiéndole seguir contemplándola. Sus labios fueron lo último en cambiar.
Cuando todo hubo acabado, la mujer contempló aquella obra, orgullosa de haber logrado su libertad. Solo le quedaba algo por hacer, coger el cincel y el martillo.

Gracias a Rasmus-The-Owl por el render de la chica estátua

Leyendo: Los apuntes para las oposiciones

Dibujando: Mysterio

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    1. Avatar de Kamul
      Kamul dijo el 24/01/2017

      Una versión bastante original y terrorífica del mito de Pigmalion :) me gusta cómo has jugado con las expectativas del lector hasta el final.
    2. Avatar de Wilson-Esbond
      Wilson-Esbond dijo el 24/01/2017

      Nostanadamal, quizas demasiado descriptivo la fémina en un principio y que podrías haber echado algo más de info sobre el escultor, pero en si es buena la historia por lo tétrico que parece en el sentido de un cuento de Junji Ito (la historia de esculturas sin cabeza que cobran vida y empiezan a decapitar personas).
      Nostanadamal.
      Y tetas
      y desnudos
      y tetas!